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La cueva de Axlor, situada cerca de la localidad de Dima (Bizkaia) alberga un yacimiento muy interesante del País Vasco en el que hace varias décadas se obtuvieron restos de neandertales. Hace ahora tres años tuve la fortuna de estudiar y fotografiar tres de los cinco dientes que se encontraron en este yacimiento. Otros dos especímenes se perdieron accidentalmente hace algún tiempo. Por fortuna, quedaron las descripciones y fotografías del Profesor José María Basabe, que publicó su estudio en 1973 en una revista española.

Premolares y molares neandertales de Axlor.

La cueva de Axlor contiene un yacimiento del Pleistoceno Superior con industria lítica musteriense, excavado entre 1967 y 1974 por José María de Barandiarán. Los resultados arqueológicos y paleontológicos de aquellas intervenciones fueron publicados por científicos como Jesús Altuna y Amalia Baldeón. Pero la cavidad, que fue utilizada como un abrigo por los neandertales, todavía tiene mucho que ofrecer. Pasaron muchos años hasta que las excavaciones fueron reiniciadas por Jesús González Urquijo. En 2000, con la colaboración de mis actuales compañeros de trabajo Joseba Ríos y Andoni Tarriño, González Urquijo ha vuelto a poner en marcha uno de los yacimientos más prometedores del País Vasco, como muestran publicaciones recientes sobre este lugar.

El yacimiento tiene varios niveles geológicos, en los que se pueden inferir ocupaciones por diferentes poblaciones humanas, especializadas en la caza de distintas especies: ciervos, caballos y bisontes. Pero todos estos humanos pertenecían a la especies Homo neanderthalensis, como demuestran las herramientas obtenidas en la secuencia del yacimiento. Los dientes humanos de Axlor son inconfundibles. Los neandertales tenían dientes con rasgos muy característicos, que se distinguen con gran facilidad de los de otros humanos. Algunos de esos rasgos anatómicos aparecen ya hace 600.000 años en la mandíbula de Mauer y se consolidan en homininos como los de la Sima de los Huesos de Atapuerca. Varios hogares demuestran en uso sistemático del fuego por los neandertales de Axlor.

En esta cueva se encontraron restos humanos, pero se trata de la suerte que todavía no ha sonreído a otros yacimientos de la zona, que cuentan con un registro arqueológico muy importante. El potencial de esta zona es enorme y no dudo del hallazgo de nuevos fósiles humanos a medida que progresan las investigaciones de los colegas que trabajan otras cavidades. Nadie desprecia esa posibilidad, por supuesto, pero las evidencias arqueológicas de Axlor y de otros yacimientos próximos, como Amalda, Isturitz, Arrillor o Lezetxiki (estos dos últimos también con restos humanos), ofrecen datos sumamente interesantes sobre la movilidad, el aprovisionamiento de materias primas, los procedimientos de caza y, en general, sobre el complejo modo de vida de los neandertales de esta región durante el Pleistoceno Superior. Joseba Ríos, por ejemplo, ha realizado un estudio sobre la procedencia de las herramientas de sílex encontradas en uno de los niveles del yacimiento de Axlor, cuya fuente se localiza a distancias superiores a los 25 kilómetros. Evidentemente, el interés por el sílex no es casualidad. Sus propiedades físicas permiten la elaboración de útiles sofisticados, incluyendo las puntas de armas arrojadizas. 

Este mapa muestra la localización de sitios con evidencias arqueológicas propias de los neandertales, que encontraron en esta región uno de los lugares más atractivos de la península Ibérica para desarrollar sus actividades.

Mapa mostrando la localización de yacimientos neandertales del País Vasco

José María Bermúdez de Castro